¿Es la vacunación por edad realmente la mejor estrategia contra las epidemias?

¿Es la vacunación por edad realmente la mejor estrategia contra las epidemias?

Ante una epidemia como la del SARS-CoV-2, la rapidez de propagación y el elevado número de muertes hicieron indispensable el desarrollo de vacunas. Sin embargo, producir suficientes dosis para toda la población lleva tiempo y es costoso. Se vuelve entonces crucial determinar a quién vacunar primero para limitar al máximo las consecuencias. Muchos países optaron por priorizar a las personas según su edad, un enfoque simple pero cuya eficacia sigue siendo limitada según un reciente análisis científico.

Los investigadores compararon este método con más de sesenta otras estrategias de vacunación, algunas bien conocidas y otras innovadoras. Sus simulaciones muestran que la vacunación por edad reduce efectivamente el número de muertes, sobre todo cuando las existencias de vacunas son muy bajas. En cambio, resulta poco eficaz para detener la propagación del virus o para erradicar la enfermedad. Por ejemplo, sería necesario vacunar a casi el 90 % de la población para eliminar el virus con este enfoque, una tasa muy superior a la necesaria con otros métodos.

Entre las alternativas más eficaces destaca la estrategia basada en el PageRank, una herramienta que identifica a los individuos más centrales en la red de contactos sociales. Este método permite reducir en más del 60 % el número de muertes y en un 66 % la duración total de las hospitalizaciones. Además, requiere vacunar a menos del 40 % de la población para bloquear la transmisión. El PageRank, originalmente utilizado para clasificar páginas web, resulta particularmente adecuado para localizar a las personas cuya vacunación protege al mayor número de personas.

La explicación es sencilla: las personas mayores, aunque son más vulnerables, suelen tener menos contactos sociales que los adultos jóvenes. Vacunarlos en prioridad protege sobre todo a ellos mismos, pero no limita lo suficiente la circulación del virus en la población. En cambio, dirigirse a los individuos más conectados o aquellos cuyos contactos son más frecuentes permite cortar las cadenas de transmisión de manera más eficiente.

Los investigadores también probaron estrategias denominadas «altruistas», que buscan proteger a las personas más frágiles en el entorno de cada uno, en lugar de centrarse en la propia protección. Estos enfoques suelen ser más eficaces, especialmente en redes donde las interacciones son desiguales.

Estos resultados no solo conciernen al COVID-19. Con el aumento de los riesgos de epidemias debido al cambio climático y a la destrucción de los ecosistemas, estos descubrimientos podrían guiar las políticas de salud pública frente a futuras crisis. Subrayan la importancia de construir redes de contactos realistas para afinar las estrategias, utilizando, por ejemplo, datos de movilidad o encuestas sobre comportamientos sociales.

El estudio recuerda, por último, que el objetivo principal —reducir las muertes a corto plazo o erradicar la enfermedad— influye fuertemente en la elección de la estrategia. Si la vacunación por edad salva vidas en el momento, no es suficiente para evitar un resurgimiento del virus a largo plazo. Para las próximas epidemias, un enfoque más específico y dinámico, basado en el análisis de las redes sociales, podría resultar mucho más eficaz.


Sources

À propos de cette étude

DOI : https://doi.org/10.1007/s41060-026-01053-5

Titre : A new take on optimal vaccine prioritization: when age-based strategy is efficient?

Revue : International Journal of Data Science and Analytics

Éditeur : Springer Science and Business Media LLC

Auteurs : Miguel Gonçalves; Pablo Ignacio Fierens; Leandro Chaves Rêgo

Speed Reader

Ready
500