¿Los antibióticos alteran duraderamente nuestra flora intestinal incluso años después de tomarlos?

¿Los antibióticos alteran duraderamente nuestra flora intestinal incluso años después de tomarlos?

Un gran estudio realizado con casi 15 000 adultos revela que la toma de antibióticos puede modificar la composición del microbiota intestinal durante varios años, mucho más allá del período de tratamiento. Estos cambios podrían tener consecuencias para la salud a largo plazo.

Los investigadores analizaron los datos de prescripción de antibióticos durante ocho años y los compararon con muestras de heces para evaluar el impacto en la diversidad de las bacterias intestinales. Observaron que los antibióticos tomados menos de un año antes de la recolección de muestras reducían más fuertemente esta diversidad. Pero incluso una ingesta de uno a cuatro años atrás, e incluso de cuatro a ocho años, seguía influyendo en la composición del microbiota. Algunos antibióticos, como la clindamicina, las fluoroquinolonas y la flucloxacilina, tenían un efecto más marcado que otros, afectando hasta el 15 % de las especies bacterianas estudiadas. En cambio, antibióticos como la penicilina V o la nitrofurantoína mostraban poco impacto.

Las alteraciones del microbiota intestinal ya están asociadas con un mayor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares e incluso ciertos tipos de cáncer. Este estudio confirma que los antibióticos, al alterar el equilibrio de las bacterias intestinales, podrían desempeñar un papel en el desarrollo de estas enfermedades. Por ejemplo, un solo tratamiento con antibióticos tomado de cuatro a ocho años antes del análisis fue suficiente para modificar la diversidad bacteriana y la abundancia de ciertas especies.

El microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que pueblan nuestro tubo digestivo. Desempeña un papel clave en la digestión, la inmunidad e incluso la regulación del metabolismo. Cuando está desequilibrado, esto puede favorecer la proliferación de bacterias potencialmente dañinas o reducir la presencia de bacterias beneficiosas. Las fluoroquinolonas y la clindamicina, antibióticos de amplio espectro, estaban particularmente relacionadas con cambios duraderos, afectando a bacterias de varias familias diferentes. La flucloxacilina, más específica, afectaba principalmente a bacterias concretas como las de los órdenes Lachnospirales y Oscillospirales.

Los resultados también muestran que la recuperación del microbiota tras un tratamiento con antibióticos es lenta. Si bien una parte de las bacterias vuelve a la normalidad en unas pocas semanas o meses, ciertas alteraciones pueden persistir durante años. Esto depende del tipo de antibiótico utilizado y de la sensibilidad individual. En algunas personas, los efectos de un tratamiento con ciprofloxacina, una fluoroquinolona, se observaron hasta dos años y medio después de su ingesta.

Este estudio subraya la importancia de un uso razonado de los antibióticos. Limitar su prescripción a los casos realmente necesarios podría ayudar a preservar el equilibrio del microbiota y, en consecuencia, reducir los riesgos de enfermedades metabólicas o inflamatorias. Las diferencias observadas según la edad y el sexo también sugieren que ciertos grupos podrían ser más vulnerables a estas alteraciones.

Los investigadores insisten en la necesidad de comprender mejor cómo se recupera el microbiota tras un tratamiento. Esto podría llevar a recomendaciones más precisas para elegir antibióticos con menos impacto en las bacterias intestinales, especialmente en pacientes ya frágiles. En el futuro, estudios complementarios podrían explorar formas de acelerar la recuperación del microbiota, como el uso de probióticos o una alimentación adaptada.


Sources

À propos de cette étude

DOI : https://doi.org/10.1038/s41591-026-04284-y

Titre : Antibiotic use and gut microbiome composition links from individual-level prescription data of 14,979 individuals

Revue : Nature Medicine

Éditeur : Springer Science and Business Media LLC

Auteurs : Gabriel Baldanzi; Anna Larsson; Sergi Sayols-Baixeras; Koen F. Dekkers; Ulf Hammar; Diem Nguyen; Tíscar Graells; Shafqat Ahmad; Camila Gazolla Volpiano; Guillaume Meric; Josef D. Järhult; Thomas Tängdén; Jonas F. Ludvigsson; Lars Lind; Johan Sundström; Karl Michaëlsson; Johan Ärnlöv; Beatrice Kennedy; Marju Orho-Melander; Tove Fall

Speed Reader

Ready
500